Esta semana leí un artículo en los “New York Times” sobre una crisis en México. Pandillas en este país están diciendo a profesores que tienen hasta el día 1 de octubre para ofrecer mitad de su dinero, o que los matan. Durante el último mes, cienes de escuelas han cerrado porque profesores tienen miedo. Hombres intimidantes amenazan a matar personas si no reciben lo que quieren. Ellos se llaman las Zetas, una padilla. En el artículo, una profesora dice que maestros son objetivos porque ganan bien.
Muchas personas han cerrado sus escuelas y negocios porque tienen tanto miedo. Para vivir, algunos receben dinero de sus familiares en los Estados Unidos. La extorsión en México busca a todos – los ciudadanos inocentes también sufren mucho, no solo la gente que está conectada con los carteles de drogas. México Evalúa, un grupo que un grupo que compila la estadística de crimen, dice que 80% de los crímenes de extorsión no son reportados.
El miércoles pasado, siete mil maestros protestaron ir trabajar, con todo lo miedo que tienen. El gobernador de Guerrero, Ángel Aguirre, prometió más seguridad para que vuelvan trabajar pronto. Ángel prometió más policías en las escuelas, instalación de botones de pánico, y teléfonos y videocámaras en todas las escuelas. Los maestros tienen que decir si las promesas del gobierno son suficientes para sentirse seguros.
A mí me interesó este artículo porque se puede ver la diferencia entre adonde vivimos nosotros y otra gente en otras partes del mundo. ¿Cómo puede vivir una persona en un lugar adonde está siempre a riscar su vida? ¿Sera que los hombres mataran las personas si no le dan dinero, o es solo para asustar?